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Aquí, en ninguna parte

Volveremos a encontrarnos. En la cima de todas las montañas, donde la mentira yazca enterrada entre hojas volcánicas y rocas secas. Cuando el universo haya vuelto a la raíz y la raíz se nutra del agua de las heridas. Encontraremos el punto donde convergen los caminos de ida y vuelta. Seremos hogar en ninguna parte.

E.


Here, nowhere

We will meet again. On the top of every mountain, where lies lay buried among volcanic leaves and dried rocks. When the universe returns to its root and the root feeds from the water that comes out of wounds. We will find the crossroad where both paths converge. We will become home nowhere.

E.

Yoknapatawpha (Medelia), designed and sewn by Sara Zaldívar

Diseño de canción:
Sara Zaldívar
(dibujado y cosido a mano)

Y la jaula se hizo pájaro

El silencio es compartido. Aquí se respira de otra forma e intuyes que los pronósticos no acertaron; llega la explosión que predijimos sin querer.  No hay comienzos ni finales. Lo que rebosa de la madera es una gran tormenta de gritos tribales que escupirá, con toda la furia y el ruido de nosotros –los idiotas–, la esperada liberación. La ira controlada de nosotros –los débiles– romperá los muros, congelados y abatidos, y estallarán en mil pedazos el tiempo y el mercurio. La catarsis necesaria –la digna, la bonita, la nuestra– saldrá de la piel con toda la fuerza, la garra y la vida posible y será tuya. La metáfora ardiente hará que el lenguaje sentido nos eleve, como libro en llamas, con la inercia del pájaro que ya nunca volverá a ser jaula. Nunca.

P.

And the cage became a bird

The silence is shared. Here we breathe in a different way and you feel that the forecasts were wrong; the explosion we predicted by chance is coming. There is no beginning and there is no ending. The wood oozes a huge storm of tribal screams and it will belch out, with all the fury and noise from us –the idiots–, the awaited liberation. The controlled wrath from us –the weak– will break the walls, frozen and dejected, and time and mercury will burst into pieces. The needed catharsis –the decent one, the nice one, ours– will rise from under the skin with all the might, the strength and the promising life and it will be yours. The burning metaphor will let the heartfelt language lift us, like a book in flames, with the inertia of a bird that will never be a cage again. Ever.

P.

Snowfall (Medelia) - Ana Galvañ

Diseño de canción:
Ana Galvañ
http://www.anagalvan.com/

Precipicios

Hay días en los que un micrófono puede parecer un precipicio.

Y de verdad que cuando cierro los ojos y empiezo a sacarme la canción del estómago, siento que voy a perder pie y me voy a despeñar por un barranco. Y sé que a Pablo le pasa algo parecido. Llevamos desde el lunes grabando voces en tomas alternas, y a veces juntos. Es difícil describir los momentos que hemos vivido en el estudio. Hemos bailado, nos hemos reído, hemos discutido y nos hemos emocionado tanto a un lado como al otro del cristal.

Las canciones, al menos las nuestras, necesitan que alguien las cante y las cuente, las sienta y las grite. Si no, no “son”.

El primer día empezamos con ganas, y grabamos lo más potente del tirón. Ayer en cambio fue un día de transición, además de un día agotador, de esos en los que te duele la barriga y la cabeza y todo se te hace un mundo. Y, aun así, sé que hubo cosas que cantamos mejor que nunca. Cada canción te pide un estado de ánimo, y el de ayer también era necesario. Hoy va todo bien. Muy bien.

Seguimos adelante y con muy buen ritmo, y de repente se ha puesto a hacer frío (es lo que tiene el verano castellano), así que esta tarde vamos a grabar Snowfall y con eso daremos por terminadas las voces del disco.

Las canciones ya empiezan a “ser”, y el precipicio sigue en su sitio.

Elia

Some days a microphone can look like a cliff.

I’m positive when I say that when I close my eyes and start to bring out the song from the stomach, I feel I’m about to lose my footing and fall over the cliff. And I know that Pablo feels something alike. We’ve been recording vocals in alternate -and sometimes joint- takes since last Monday. It’s hard to describe the moments we’ve lived inside the studio. We’ve danced, laughed, argued and got moved from both sides of the window.

Songs – or at least our songs – need to be sung and told, felt and yelled. Otherwise, they are ‘not’.

We had an eager start the first day, and we recorded the most powerful tracks in one go. Yesterday though was a transition day, and also an exhausting one… One of those days you have a headache, a stomachache and you let everything get blown up out of all proportion.  Even though, I know that we sang some stuff better than ever.  Each song needs a different mood, and yesterday’s was necessary too. Today everything’s going good. Really good.

We’re going ahead at good pace, and it has got suddenly cold (that’s summer in Castilla), so we’re going to record Snowfall this afternoon. Then we’ll have finished up the vocals.

The songs are starting to ‘be’. And the cliff is still in its place.

Elia